Colonia


Colonia, inicialmente nombrada como «Ciudad de los Ubios» (Oppidum Ubiorum) cuando se fundó el año 38 a. C., pronto alcanzaría el rango de colonia romana y se la llamó Colonia Claudia Ara Agrippinensium en honor a la emperatriz Agripina, la que fue esposa del emperador Claudio y madre de Nerón.

Actualmente no es una ciudad especialmente bella ya que fue la ciudad más bombardeada de Alemania durante la segunda guerra mundial. Dicen que sufrió más de 250 bombardeos y se destruyó más del 70% de la ciudad. La catedral afortunadamente fue preservada. Algunos dicen que seguramente lo hicieron por razones estratégicas porque servía de referencia para los aviones. Así quedó la ciudad en 1945.

Qué ver en Colonia

Cuando salimos del barco, recorremos un agradable paseo a lo largo del Rin hasta llegar al famoso puente de Hohenzollen. Lo ideal sería cruzarlo y admirar la vista del mismo con la silueta de la catedral a su lado, pero nuestra ruta seguía otro camino.

Fischmarkt, mercado del pescado

El antiguo mercado del pescado, Fischmarkt con sus pintorescas casas de colores nos da la bienvenida a la ciudad. Es un rincón precioso donde apetece quedarse y tomar una cervecita, pero no ahora, pues acabamos de empezar la visita. La característica torre pertenece a la iglesia de San Martín, una de las doce iglesias románicas que hay en Colonia.

La iglesia de San Martín es la más antigua, data del siglo X y fue convento de Canónigos Agustinos. De estilo románico tardío, prácticamente no queda nada de aquel edificio por el terrible incendio del año 1150 que destruyó casi todo el barrio. En el siglo XIII se terminó la nueva iglesia románica.

Los bombardeos de la II Guerra Mundial destruyeron casi totalmente el edificio. Su reconstrucción definitiva finalizó en 1985.

En su interior, en la cripta, hay un mini museo con hallazgos romanos encontrados en las inmediaciones del lugar.

Su famosa torre cuadrada de 85 m de altura, visible desde cualquier parte de la ciudad, nos sirve de puerta de entrada al casco antiguo de la ciudad.

Antiguo mercado

Cuando entras en esta plaza no resulta difícil imaginarse cómo sería en la Edad Media con el gran mercado, o en la celebración de justas y torneos medievales con sus caballeros, armaduras, lanzas y la gente gritando y animando a sus favoritos. En la plaza se encuentra el viejo ayuntamiento de la ciudad.

En el centro de la plaza hay una fuente de 1884 dedicada al victorioso general Jan von Werth de la Guerra de los Treinta Años.

En lo alto de la fachada del número 24 descubrimos el Kallendresser, sí, la estatua en bronce de un hombre con los pantalones bajados enseñando el culo. Fue diseñada por Edwald Mataré en 1956 y aunque se desconoce qué quiso expresar el autor, algunos piensan que se trata de una crítica al ayuntamiento de la ciudad.

El antiguo Ayuntamiento, Altes Rathaus

El edificio original era del siglo XII, pero ha sido reconstruido totalmente después de los bombardeos de la guerra.

En la gran torre de 61 m construida en 1414 Rathausturm, obra maestra de Wihelm Vernukken se pueden distinguir las estatuas de los personajes históricos más relevantes de la ciudad. Nos llamó mucho la atención la estatua de Agripina con un niño, su hijo Nerón, el cual es representado con una antorcha en la mano. Se ve que ya apuntaba maneras de incendiario precoz.

Catedral

Patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde 1996, es una de las catedrales góticas más bellas e impresionantes del mundo.

Comenzó su construcción en 1248 y en 1510 se interrumpieron las obras por falta de dinero. No sería hasta el siglo XIX cuando el emperador alemán Federico Guillermo IV de Prusia decidió retomar las obras que serían oficialmente terminadas en 1880.

Aunque siempre se dice que la catedral se salvó de los bombardeos de la II Guerra Mundial, sí que sufrió graves daños. Una bomba impactó directamente en la catedral y afectó a la base de la torre izquierda. Además muchas de sus vidrieras quedaron totalmente destruidas. Las pocas que se salvaron fue porque las retiraron a tiempo.

Con sus 157 m de altura, desde 1880 cuando se terminó, fue el edificio más alto del mundo hasta 1884 cuando la superó el monumento a Washington. Pero aún sigue siendo el edificio gótico más alto que existe.

Cuatro de sus doce campanas son de origen medieval. La más antigua, la de los Tres Reyes, y se construyó en 1418.

Las reliquias de los tres Reyes Magos

Según cuenta la leyenda, las reliquias de los tres Reyes Magos de Oriente se encuentran sepultados en la catedral de Colonia procedentes de la catedral de Milán.

Cómo llegaron hasta allí es todo un misterio. Se supone que Elena, la madre del emperador romano Constantino, viajó hacia oriente en busca de reliquias y sería ella hacia el año 330, la que hizo llegar a Constantinopla muchas reliquias, entre ellas, la de la Vera Cruz y las de los Reyes Magos. Cómo y dónde las encontró es otro misterio, pero… así cuentan que pasó.

Pocos años después, el recién nombrado arzobispo de Milán, San Eustorgio recibió como donación del emperador Constantino estas reliquias y las trasladó a Milán, a la que hoy lleva su nombre: la basílica de San Eustorgio.

A partir de aquí los hechos dejan el terreno de la leyenda y la creencia y son totalmente históricos y ciertos. Federico I de Hohenstaufen, emperador del Sacro Imperio Romano y apodado Barbarroja, allá por el año 1164 invadió y saqueó Milán. Se llevó todo lo de valor que había en la ciudad y las supuestas reliquias eran de lo más codiciado en la época. Como quería llevarlas a su tierra, Barbarroja se las regaló a uno de sus consejeros, Reinaldo de Dassel, que era arzobispo de Colonia. El arzobispo, más contento que unas pascuas, trasladó de inmediato este preciado tesoro a su ciudad, Colonia.

Allí hizo construir primero un relicario que fuera digno receptor de tan sagradas reliquias. El resultado lo podemos contemplar y admirar detrás del altar mayor: una maravillosa obra de arte, el mayor relicario que existe, el más grande y el más lujoso. La estructura es de madera, toda ella recubierta de oro y plata y decoración a base de filigrana, esmalte y unas 1000 piedras preciosas. Todo el relicario está adornado con delicados bajorrelieves y esculturas de apóstoles y de la vida de Cristo. Se compone de tres sarcófagos, dos abajo y uno encima que conforman la estructura de una basílica. Pesa 350 kg, mide 2,20 m de largo y 1,50 de alto y se necesitaron 45 años para realizarlo, en 1225. Fue diseñado por el famoso orfebre medieval, Nicolás de Verdún, aunque él moriría antes de que la obra fuera terminada.

La construcción de la catedral empezaría 23 años más tarde, una catedral que debía ser digna del inmenso tesoro que debía resguardar y lo suficientemente grande como para dar acogida a los miles de peregrinos que desearían verlo.

A partir de entonces el escudo de la ciudad exhibe en su parte superior tres coronas doradas como representación de los Tres Reyes Magos.

Mientras tanto, en Milán, la basílica de San Eustorgio aún conserva un sarcófago romano vacío y en lo más alto del campanario, en lugar de la tradicional cruz, colocaron una estrella. Tal vez algún día pedirán formalmente que les devuelvan las reliquias que Barbarroja les robó.

Carnaval

Dicen que el carnaval de Colonia es posiblemente el más famoso y divertido de Alemania. Tanto en el desfile anterior dedicado a los niños, como en el del Lunes de Carnaval, se lanzan literalmente toneladas de caramelos mientras los niños abren sus bolsas y sus cestas para llenarlos.

Museo Romano Germánico

El museo estaba cerrado por reformas, por lo que no pudimos disfrutar de sus tres plantas dedicadas al patrimonio romano de Renania. Esto incluye esculturas, joyas, vajillas, muebles,  frescos, juguetes y una de las mejores colecciones de vidrios romanos del mundo.

Sin embargo sí que pudimos entrar a una de las visitas guiadas a los dos principales tesoros de este museo: el mosaico de Dionisos y la tumba del legionario Publicio, dos auténticas joyas del legado romano.

En 1941, mientras se llevaban a cabo excavaciones para construir un refugio antiaéreo, se encontraron el hermoso mosaico en un excelente estado de conservación. En 1974 abrió las puertas este museo y decidieron construirlo justo encima de la villa romana del siglo III a la que pertenecía el mosaico que de esa forma no tuvo que ser trasladado.

El mosaico mide 7 por 10,5 metros y perteneció al comedor de esta lujosa villa romana de 20 cuartos, situada allí hace 1500 años. La escena central representa al dios del vino, Dioniso que se encuentra tan borracho que necesita el apoyo de un amigo.

La tumba del legionario Publicio es del 40 d. C. y fue encontrada totalmente destruida en unas obras que HEINZ y Josef Gens, vecinos de Colonia, decidieron realizar en 1956 para ampliar el sótano de su casa. Durante 4 años, pacientemente  y sus ratos de ocio pusieron  a salvo más de 70 bloques de piedra y estatuas.

Gracias a eso y, aunque faltan muchas piezas, fue posible reconstruir esta monumental y magnífica tumba de 15 m de altura. Su propietario, un simple legionario llamado Lucio Poblicio debió invertir una auténtica fortuna para su construcción, por lo que no sería extraño que, además de soldado, dedicase sus esfuerzos al floreciente comercio que existía con la capital del imperio.

La cerveza

Colonia debe ser la única ciudad alemana en la que la cerveza les gusta en vaso pequeño. Siempre te la sirven en pequeños vasos de 0,2 litros, menos que uno de nuestros típicos botellines de 0,25. Dicen que así siempre la tomas fría.

La cerveza que se fabrica en Colonia es la Kolsch. La primera que tomamos fue en el Brauhaus Sion, una de las cervecerías más antiguas de Colonia, de 1318. Si tienes el vaso vacío y no quieres más, la costumbre es colocar el posavasos encima.

Vídeo de Colonia

Encontré este vídeo en youtube y me gustó mucho la información que da y cómo explica la ciudad.