Día 1: Llegada a La Habana

El viaje hasta llegar a Cuba se hace pesado, por más que lo queramos endulzar. Compramos el billete hace ya unos meses y lo encontramos bastante bien de precio, lo que significa que aparte de lo largo que resulta ya el viaje de por sí, tuvimos que viajar a Madrid en el AVE, hemos dormido unas horas en un hotel en el pueblo de Barajas, cerca del aeropuerto. Nos hemos levantado a las 4 de la madrugada, nos han llevado en bus hasta la Terminal, donde hemos tomado el avión a La Habana, pero… hemos hecho una parada de 7 horas en París que se hace eterna y luego ya toca las 10 horas propias del viaje.

O sea que desde que salimos de casa a las 18h. del domingo hasta que llegamos a Cuba a las 21h. del día siguiente, hora cubana, han pasado unas 30 horas. Eso sí, el billete nos salió casi a mitad de precio.

Nos descargamos al iPad una película para verla en el avión sobre José Martí, el ideólogo de la revolución, se llama “El ojo del canario», nos gustó mucho y además fue un acierto que nos hizo las horas de vuelo menos pesadas.

Llegamos bastante tarde al Aeropuerto Nacional José Martí y habíamos contratado un taxi para que nos llevara al centro de La Habana, a 21 kilómetros. Cuando llegamos nos hicieron pasar uno a uno por un mostrador donde nos miraban los ojos con desconfianza, se ve que había problemas de conjuntivitis. No sé cómo lo hacen pero nos hicieron sentir bastante incómodos.

Teníamos que sacar dinero allí mismo en el aeropuerto para pagar el taxi que habíamos contratado, todo el mundo tiene que hacerlo porque ese dinero solo vale en Cuba y no puedes traerlo de fuera, y después de 30 horas de viaje, esperamos una larga cola hasta conseguir el dinero. Nuestro conductor esperaba muy pacientemente, más que nosotros, se ve que está acostumbrado a las colas.

Ya íbamos entrando en la realidad de Cuba y aún nos faltaba ver el coche  (30€) en el que íbamos a hacer más de 20 kilómetros de carretera hasta llegar a nuestra habitación. Las puertas del coche solo tenían la parte metálica, por supuesto no tenía cinturón de seguridad, que se echa de menos, y sobre todo, el sonido del motor era preocupante… el aire acondicionado ni lo esperábamos. Desde las 9h. de la noche que llegamos, recoger maletas, sacar dinero, llegar a La Habana… han pasado más de 3 horas. Menos mal que veníamos mentalizados.

Al llegar a la habitación que habíamos reservado (35€)… era un 4º sin ascensor y después de todo lo vivido y el trayecto en el cacharro hasta La Habana… fue la última sorpresa de la noche. Eso no lo habíamos tenido en cuenta, nuestra «mentalidad acomodada» no se había planteado que en La Habana Vieja ninguna casa tiene ascensor… Ja Ja… solo necesitamos una cama para renacer mañana.

RUTA POR LA ISLA

Vamos a visitar La Habana (4 noches) Viñales (3 noches) Cienfuegos (3 noches) Trinidad (3 noches) Camagüey (2 noches), Cayo Coco (3 noches) para descansar un poco y terminar de nuevo disfrutando del ambiente de La Habana (3 noches). Todas estas ciudades son ciudades emblemáticas y cada una posee una característica que le da un encanto especial. Hemos tenido que dejar el sur de la isla para otra ocasión pues no nos gusta pasar por los sitios tan rápidamente, así que dejamos sin ver Santiago de Cuba, Guantánamo, Baracoa y Santa Clara en el centro de la isla.