Cala Galdana


Para los que buscan comodidad, Cala Galdana es una de las playas de Menorca que debes elegir. Completamente urbanizada, dispone de servicios y atracciones de playa, pero para nosotros su principal atractivo resultaron los pinos que todavía se conservan en la misma arena. En concreto, hay uno en el extremo izquierdo de la foto cuyo tronco crece muy inclinado, casi en horizontal y sus ramas llegan literalmente hasta el agua, por lo que ofrece una sombra exquisitamente maravillosa.

Es una playa eminentemente familiar, muy amplia y además de los servicios típicos de playa (tumbonas, tiendas, quioscos, restaurantes…) también se pueden alquilar canoas, practicar buceo y hasta parapente.

La gran amplitud del arenal en forma de semicírculo perfecto bordeado de altos acantilados cubiertos de pinos, el torrente que desemboca allí cerca y la limpieza de sus aguas hacen de cala Galdana una playa excepcional. Tal vez el hotel se construyó demasiado cerca del agua y demasiado grande, pero… eran otros tiempos y el resto de la urbanización sí que se ha construido respetando el paisaje.

Realmente hay que felicitar a los menorquines porque han sabido preservar la principal riqueza de la isla que es el paisaje natural. Es lo que la mayoría de los visitantes nos llevamos como bien más preciado.