Averroes

Averroes

Averroes nació en Córdoba (1126 – 1198) en una familia culta de tradición jurista, su abuelo y su padre eran jueces. Su nombre era Abu I-Walid ibn Rusd y fue filósofo y médico. Intentó conciliar la teología musulmana con las ideas de Aristóteles. Sus obras fueron traducidas al hebreo y al latín y tuvieron una gran influencia en la Edad Media.

A finales del s. XII, una ola de fanatismo invade Al-Ándalus y sus obras son prohibidas y Averroes es desterrado a Lucena. Al final de sus días fue reivindicado su nombre, no obstante muchas de sus obras se perdieron con estos hechos y de algunas se salvaron las traducciones que se habían hecho.

Averroes decía que los huevos y el aceite de oliva tenían muchas propiedades curativas, y lo mejor era tomar los huevos fritos en aceite de oliva. ¡Sí que sabía este Averroes! … y con unas patatitas fritas, mejor.