Séneca

Plaza de Séneca

Lucio Anneo Séneca, llamado Séneca el Joven (Córdoba, 4 a. C.- Roma, 65) fue un filósofo romano. Hijo del orador Marco Anneo Séneca. Se crió en Hispania y se trasladó a Egipto. Calígula lo metió en la corte pero también luego lo condenó a muerte, de la que escapó.

Más tarde Agripina lo hizo tutor y consejero del emperador Nerón que tenía 16 años. Séneca pertenecía a los estoicos. Cuando Nerón se hizo tan cruel, Séneca se retiró aunque también parece que tomó parte en algún complot contra Nerón. Al final fue obligado a suicidarse. Lo hizo como Sócrates, abriéndose las venas en una baño de agua caliente e ingiriendo cicuta, el 19 de abril del año 65.
De nuevo se cometió una gran injusticia contra un gran filósofo y un gran hombre.

La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy. Grandes riquezas, gran esclavitud. Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti. No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas. Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que solo le falta abrir la boca para caer en ella. Cuando no sabemos a qué puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables. Desde todas partes hay la misma distancia a las estrellas. El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo. Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérala, pues, en todo lugar. La verdadera felicidad no consiste en tenerlo todo, sino en no desear nada. Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía. Nada tan vil como ser altivo con el humilde. Es mucho más importante que te conozcas a ti mismo que darte a conocer a los demás.