Brihuega

Brihuega • Guadalajara • España

fuente de los doce caños y antiguos lavaderos

Oficina de Turismo está en lo que fue la prisión, construida por Ventura Rodríguez, primer arquitecto de la corte de Carlos III. «Brihuega era demasiado medieval para el siglo XVIII, así que encargó hacer este edificio y el del Ayuntamiento, justo al lado, y mandó construir la plaza en la que se encuentran ambos, porque no podía ser que la villa no tuviera un núcleo agradable donde juntarse los vecinos», nos explica encantadora Magdalena, de la oficina de Turismo. Una plaza que durante un tiempo sirvió de coso, y que está presidida por dos fuentes barrocas, regalo también de Carlos III.

cuevas árabes Para acceder hay que pasarse por la carnicería ‘Hermanos Gutiérrez’, en el otro extremo de la plaza. Sí sí, habéis leído bien: además de la posibilidad de pedir cuarto y mitad de los excelentes chorizos que tiene colgados en su establecimiento, si le preguntáis a Miguel Ángel, el carnicero, por la llave de las cuevas, os la abrirá con desparpajo, 2 euros mediante.

Plaza del Coso, 19400 Brihuega, Guadalajara
949280049

Hay una zona en Brihuega que está declarada Conjunto Monumental Histórico-Artístico desde 1973, así que allá vamos. Tras atravesar el pueblo cuesta abajo llegamos al Arco de la Guía, coronado por una colorida escultura de la Virgen. Atravesándolo entramos en este entorno, que siglos atrás fue fortaleza defensiva, aposentos del reino taifa de Toledo, o lugar de recreo para el rey Al-Mamún y su hija, la princesa Elima. Su excepcional ubicación al borde de una peña y en plena naturaleza, regada por el Tajuña, hicieron de este lugar el sitio idóneo para que los poderosos pasaran ratos de asueto estival.

Castillo de la Piedra Bermeja. Debe su nombre a una gran piedra rojiza encastrada entre los sillares de su fachada. Representa la sangre derramada en el asesinato de una hermosa lugareña a manos del guardián del castillo en tiempos del dominio árabe.

Ya en el interior del castillo se encuentran la capilla gótica mudéjar y la sala noble, restauradas a fondo en 2017, que bien valen una visita. En el patio central nos encontramos con un impresionante cementerio romántico. Aquí yacen los restos de muchas víctimas de la peste de finales del siglo XIX y principios del XX.

A continuación del conjunto monumental, y siguiendo la muralla, vemos la plaza de toros integrada en ella. Se construyó en 1965, y si uno no se fija bien, queda totalmente camuflada.

Dentro del recinto fortificado hay una casa amarilla que compró el célebre reportero de guerra Manuel Leguineche. Llegó a la zona por su afición a la caza y para visitar a amigos, y terminó enamorándose de la quietud y comodidad que aquí se respiran. El lugar que terminó por seducirle tiene mucha historia. Se trata de la escuela de gramáticos, construída en el siglo XVII por un briocense que hizo fortuna en las Américas y que quiso ayudar a sus convecinos montando una escuela en la que les enseñaran a leer y escribir. Pese a su generosidad, la iniciativa no cuajó. La vivienda tuvo otros usos en siglos venideros, hasta que en el siglo XX llegó a manos de la noble Margarita de Pedroso, poeta, ensayista, periodista y mecenas cultural, musa a su vez de Juan Ramón Jiménez.

Restaurante Asador El Tolmo

Museo de Miniaturas del Profesor Max

mirador de Hemingway

Son muchos los agradecimientos de la corona por el apoyo de Brihuega a la causa de los Borbones. La Real Fábrica de Paños es uno de los más evidentes. En la zona ya existía tradición textil cuando el rey Fernando VI construyó esta factoría que albergaba decenas de telares.