Chelva: Ruta del Agua

Ruta del agua en Chelva • Valencia • España
Categoría: Rutas fáciles de senderismo 

La Ruta del Agua de Chelva es otra ruta de las fáciles, de esas que nos gustan a nosotros… como un paseo y rodeados de naturaleza. Es ideal para todas las edades, con algunos desniveles y subiditas, pero muy arregladas con escaleras y pasamanos. Hemos visto niños de la mano de sus abuelos, perritos, familias enteras…

Como en otras ocasiones hemos dedicado la mañana de un domingo, esta vez a primeros de febrero y con un tiempo demasiado cálido para la época del año. No te olvides usar protector solar.

La Ruta del agua de ChelvaLa ruta completa comienza en el centro de Chelva, en la plaza Mayor. Siguiendo las indicaciones baja hasta el río Tuéjar, a la zona recreativa Bar molino Puerto donde hay un aparcamiento para los coches. Desde allí, se sigue el río corriente arriba para llegar muy pronto hasta la Playeta y después por el Paso de Olinches y atravesando el túnel que conducía el agua, se llega hasta la antigua Presa de Olinches.

Se vuelve por el mismo camino hasta el aparcamiento y pasando bajo el Puente del Reatillo, siguiendo el río corriente abajo se llega hasta la antigua fábrica de luz. Desde allí se puede volver andando otra vez hasta la plaza Mayor. En total, unos 7 Km.

Nosotros decidimos acortar el recorrido. Hemos comenzado en la zona recreativa del parking. Hemos andado menos de 5 Km porque no hemos recorrido el pueblo ni el tramo que lleva hasta la antigua fábrica de luz. Ya habíamos visitamos el bonito pueblo de Chelva cuando fuimos al acueducto de Peña Cortada.

El camino es muy agradable, llano, con sombra y andar al lado del río oyendo todo el rato el rumor del agua es una delicia.

Sin darnos cuenta, alcanzamos el precioso rincón de La Playeta, zona de baño ideal para el verano. Desde aquí comienza la subida hacia el Paso de Olinches alternando sendero y escaleras, algunas con escalones un poco demasiado altos para nosotros, pero no resulta difícil. Llegados arriba, lo más emocionante es atravesar el túnel. Tiene menos de 200 metros, pero es imprescindible llevar linterna porque hacia la mitad del recorrido el techo es muy bajo y te puedes golpear la cabeza. De todas formas, la linterna del móvil nos ha servido perfectamente.

Una vez hemos pasado el túnel, en menos de un Km de bajada, alcanzamos la antigua Presa de Olinches. Es una zona de descanso ideal para sentarnos, beber y comer un poco. El río forma una pequeña cascada y siguen en pie algunas paredes con algunos restos de la maquinaria que servía para regular el paso del agua. Sin embargo, el terreno al lado derecho del agua está removido como si hubieran arrancado muchos árboles y el conjunto resulta bastante feo.

Solo nos queda volver por el mismo camino para comer. Hemos elegido el restaurante Conrado Brasa Bar, en la misma carretera que atraviesa Chelva y la elección ha sido muy satisfactoria por la calidad de la comida y el trato del personal. Eso sí, menos mal que habíamos reservado unos días antes porque vimos a varias personas que no pudieron comer allí porque estaba completo.