Anécdotas en Cuba

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Viernes 21 de julio

Esta mañana hemos ido a dar un paseo por La Habana antes de salir para Viñales y hemos tomado un almendrón descapotable para que nos paseara. El precio escrito era 50 CUC la hora, rápidamente nos ofreció 30, yo dije 25, y él dijo Vamos! No sé regatear, así que me quedé muy sorprendida 😳😂. No pueden ir por La Habana Vieja pero pasaba por la plaza de la Revolución, la universidad y otros sitios que se nos habían quedado por ver por estar un poco descolgados. Paseamos por el barrio Chino, Habana Centro, El Vedado, unas cuantas historias que no conocíamos y un poco de fervor patrio puso fin a nuestro paseo. Patria o muerte, venceremos.

Nuestro taxi compartido ha llegado puntualmente, vamos con un señor portugués Joao y un chico italiano, ambos muy cultos y educados. Hemos pagado 20 CUC/persona para llegar a Viñales, de puerta a puerta. Nos compensa porque la estación del bus Viazul está muy lejos de nuestra casa, necesitaríamos taxi para ir y volver para comprar el billete, el coste del billete y otro taxi para ir con las maletas el día del viaje, así que nos sale más barato el taxi. Y hemos tenido suerte porque es un coche más o menos nuevo de los años 80, con lunas negras, buen aire acondicionado y buena compañía. El viaje ha sido rápido y bueno.

Llegamos a nuestra casa en Viñales, por fuera todas parecen similares, hay cientos, una al lado de la otra y pintadas de colorines, todo el pueblo se dedica a lo mismo.

Domingo 23 de julio

Hoy vamos a ver el valle de Viñales y las cuevas. una visita en taxi nos pedía 30 CUC así que decidimos hacerlo en bus turístico que eran 5 CUC por persona. Mientras lo esperábamos se acercó un chico y nos dijo que tenía un taxi y nos llevaba por 20, le dijimos 15, bueno al final por 18.

Fuimos primero a la cueva del indio, 5 CUC/persona con breve paseo en barca, pero la cueva es bonita.

Luego al palenque de los cimarrones, un túnel excavado en la montaña por los esclavos que se escapaban y que recibían el nombre de Cimarrones. Así pasaban al otro lado de la montaña en menos tiempo. Eran 3cuc/persona, a la salida del túnel un bailecito de un minuto y vuelta a pedir dinero. Es un goteo constante.

Teniendo en cuenta que un cirujano de prestigio gana 80 CUC al mes, este chico, pasando la lengua por el sable y apagando una antorcha dentro de su pantalón, en sus partes nobles, gana en un día más que el médico. Hoy en día mucha de la gente que encontramos trabajando para turistas tiene licenciaturas pero en un futuro, no creo que les compense estudiar para acabar así.

Nuestro taxista es economista, trabajaba para el estado a media jornada por unos pocos CUCs, y mientras, paseaba turistas en el coche. Llegó un momento en que tuvo que elegir y se quedó con los turistas, evidentemente.

Nos llevó al mural de la prehistoria que narra cómo fue la vida en este valle. Y luego fuimos a un pequeño mirador cercano donde tomamos unas cervezas y plátano cortado a finas rodajas y frito.

Luego nos llevó a una supuesta plantación de tabaco, digo supuesta porque no vimos plantas de tabaco, ni los secaderos, y después de una semana en Cuba, ya dudas de la verdad de todo. Había jaulas con gallos de pelea y unas cabañas con mesas y asientos donde te explican el proceso de curación de la hoja, que era una plantación ecológica y usaban miel para pegar los puros en lugar de pegamentos químicos como hace la industria. Nos dio un puro para fumar y era suave y agradable, es todo lo que sé de puros. Bueno, también nos contó… que la finca era de su familia desde hace 5 generaciones, aunque también nos han dicho que Fidel parceló estas tierras y las dividió entre los campesinos, cosa que no me cuadra mucho con que esta finca fuera de su bisabuelo ¿? … su abuelo y su bisabuelo eran canarios y él era profesor de inglés, tenía una licenciatura en Filología inglesa y desde luego hablaba perfectamente el idioma. No paraba de bostezar y parecía aburrido de repetir las mismas cosas todos los días, sus ojos enrojecidos denotaban que había tenido una buena noche de sábado. Le preguntamos si aún trabajaba el campo y dijo que sí porque los turistas no daban dinero. Sin embargo, allí éramos 8 personas, y en veinte minutos vendió 100 CUCs.

Después nuestro taxista Alexander, nos llevó al hotel La Ermita desde donde se divisa todo el pueblo de Viñales y el valle. Comimos en el restaurante con una vista espectacular. Es más barato de lo que imaginábamos aunque por supuesto pagamos a precio de turista.

Luego nos dimos un baño en la piscina… la ducha buena, salía el agua con fuerza… por primera vez en Cuba, tuvimos una buena ducha, pero el agua de la piscina… terrible… no sé si había visto el cloro alguna vez en su vida. El calor apretaba tanto que aún así nos bañamos cuidando de no meter la cabeza. Había muchos cubanos hospedados en el hotel con sus pulseritas tipo resort, comían ollas llenas de pollo guisado al estilo de los guajiros, que está muy bueno y es muy típico de la zona y todos jugaban alegres en el agua. Nos sumergimos con cuidado de no tragar nada y rápidamente volvimos a ducharnos para emprender el camino de regreso al pueblo. Antes de entrar le preguntamos a un señor de allí, porque somos muy legales, pero tampoco hubiera pasado nada si no lo hubiéramos hecho. Nos miró de arriba a abajo y dijo… son 3 CUC cada uno, por la forma de decirlo, pensamos que irían a su bolsillo y quedamos en pagarlo a la salida. Comimos, nos dimos el baño ya comentado y cuando salimos nos dijo… son 2 CUCs cada uno… que directamente se echó al bolsillo. Aquí tomamos otra decisión importante… pediremos comprobante de cada cosa que paguemos 😜.

Ir por libre a Cuba es psicológicamente agotador. Hay mucha gente que viene a Cuba a un resort de Varadero con su pulsera de todo incluido y nunca se enterará de la otra realidad de Cuba, ni de lo que valen las cosas. Además las agencias de viajes ya se encargan de presionar por el precio, pero si vas de por libre, vas absolutamente vendido sin defensa. Eso sí, en Cuba no te van a robar ni a pegar, es un país que protege mucho al viajero, pero claro, ¿para qué te van a robar con violencia si lo hacen cómodamente en todo lo demás y con una sonrisa 😊…?

Lunes 24 de julio

Habíamos quedado con el chofer que nos trajo a Viñales, pero apareció otro que dijo que trabajan juntos. Me ha tocado en el asiento de detrás con dos jóvenes alemanes de dos metros que me tienen estrujada contra la puerta. Va a ser un largo viaje hasta Cienfuegos. Además nos hemos quedado sin CUC y la cola en el banco es larguísima ya a las 8 h. de la mañana. Nos ha dicho que le paguemos en euros y el cambio 1 a 1 y le hemos dicho que no, que el euro vale más. Este es un viaje donde siempre tienes que estar en guardia y continuamente te están sacando dinero de una forma descarada, es agotador y te mantiene muy muy enfadado y a la defensiva. Los cubanos han hecho de la picaresca su principal industria y es realmente triste.

Mientras escribo estas líneas hemos llegado cerca de La Habana donde nos han vuelto a cambiar de coche y de aquel con las lunas oscurecidas y con aire acondicionado hemos pasado a otro desvencijado y sin aire acondicionado. Ya ni siquiera nos quejamos, creo que así van doblegando tu voluntad para que pagues lo que te piden y vuelvas diciendo que tu viaje a Cuba ha sido fantástico y que los mojitos están buenísimos.

Ayer, el chico que nos llevó por el valle nos dijo que él podía llevarnos a Cienfuegos en su coche nuevo y súper comodísimo, y le dijimos que nos habíamos comprometido con otro, nosotros cumplimos pero a nosotros nos van cambiando las condiciones sin hacerse problema.

La casa es mucho más cómoda que la de Viñales, necesitamos un respiro de cutreces, todavía estoy reponiéndome del wc donde hemos entrado a mitad de camino, ni el director de cine Berlanga, hubiera imaginado algo así.

Salimos a comer… yo solo quiero un sitio oscuro con aire acondicionado y una comida que no lleve arroz con habichuelas. Muy cerca del alojamiento, en la Avda Prado encontramos Casa Prado, magnífico, justo lo que necesitaba después del viaje desde Viñales con los alemanes gigantes estrujándome contra la puerta, el wc de película de miedo y el coche sin aire acondicionado. Casa Prado fue nuestra salvación, íntima, oscura, acogedora y agradable, tiene una carta que nos gustó mucho. Un pescado guisado con gambas y una ensalada de lo habitual, pepino, col y un pequeño trozo de tomate. Me resulta difícil entender por qué no tienen tomates, si es una planta tan agradecida, por ejemplo, los tomatitos cherry nacen por castigo en cualquier tierra.

Domingo 6 agosto

Subimos por Prado. Entramos en una tienda a comprar agua 1€, en muchos sitios nos da la sensación que nos tratan con altivez y mal, la chica además era lenta ineficaz y descarada.

Cerca de la plaza de la catedral y de la Bodeguita del Medio, encontramos el parque con la estatua de Cervantes, al que nos gusta fotografiar por los lugares donde lo encontramos. Hay árboles y bancos con una agradable sombra, cosa no muy habitual en La Habana.

Un chaval nos enseña la carta del restaurante donde trabaja mientras nos habla en inglés. Le decimos que somos españoles y comenzamos a hablar con él. Nos dice que los hombres en Cuba aprenden a bailar y a hablar inglés para casarse con una extranjera e irse de Cuba, que al principio no la quieren pero luego forman una familia y ya sí la quieren. Y las mujeres cubanas son malas porque solo les interesa el dinero. Pero q él no era así, tenía 22 años y estaba estudiando y trabajando. Su hermana estaba en E.U. Pero él no se iba porque a Trump no le gusta el color de su piel.

Esta tarde paseamos por el Malecón para ver un atardecer romántico y llevarnos las últimas fotos. Recorremos varios kilómetros empezando en la Punta, algunos tocan la guitarra y se acercan a la gente para pedir dinero. Vemos algo gracioso, un cubano le enseña su carnet de Habanero al guitarrista, como diciendo, no me cuentes milongas, bueno más bien, no me cantes boleros que soy cubano y no te voy a dar ni un peso. Hay alguna gente pescando, familias comiendo palomitas, carritos con bebidas caseras de colores fuertes que no nos atrevemos a probar, personas que llevan un carrito de supermercado con bolsas llenas de viandas fritas, como si fueran papas fritas, pero hechas con verduras, como malanga u otras.

Mi chico y yo nos hacemos algunas fotos tratando de retener el momento en nuestras retinas y hacerlo mágico y en eso que… cuando el sol se escondía en el horizonte y su reflejo llenaba el mar inundándolo todo de anaranjados cálidos y envolventes, un apuesto joven se acercó a mí y con su penetrante mirada clavada en mis ojos, comenzó a desgranar con su guitarra las notas de un bolero. Sin dejar de mirarme a los ojos comenzó a cantar aquello de «Si tú me dices ven, lo dejo todo…» no pude más y le espeté un cortante «no me cameles», cogió su guitarra y se fue «con la música a otra parte» a buscar su propina en otro lado. Ni el último momento de nuestro último día en Cuba, nos dejan descansar. Así que otro mito que se nos vino abajo, en 6 atardeceres que estuvimos en La Habana, vimos gente que escucha música en el Malecón, pero música actual, reguetón y cosas de esas, pero si toca boleros con su guitarra, es solo para pedirte dinero y si es posible, engatusarte un poco más.

Cenamos por tercera vez en Castropol, frente al Malecón, esta vez, una pizza de masa fina que sorprendentemente estaba muy buena ya que en La Habana no hay una buena cocina italiana. En este restaurante nos sentimos cómodos, si pides bien, te sale bien de precio y La Cocina y el servicio son eficaces y amables, cosa no tan fácil de encontrar en Cuba.

Lunes 7 agosto

Esta tarde salimos a las 16:30 hacia el aeropuerto, la dueña de la casa ha tenido el detalle de dejar que estemos hasta la hora de irnos. Cosa que agradecemos muchísimo.

Hemos tenido que ir a la cadeca a cambiar dinero que vamos un poco cortos y hemos hecho una cola de hora y media, esto no tiene nombre, vaya ineficacia y pérdida de tiempo. Como dijo alguien… mientras el viajero hace cola, no gasta dinero, así que le saldría más rentable hacer las cadecas más eficaces.

Hemos estado hablando todo el tiempo con un joven de España que llegó anoche a Cuba y todavía está aterrizando. De momento, anoche ya le ofrecieron una «buena chica» por 10 CUC, incluso drogas, que yo pensaba que no existían aquí.

Luego nos hemos ido juntos a hacer un recorrido en el bus turístico (10 CUC, 2017), nosotros a despedirnos de La Habana y él para hacerse una idea de lo que hay. Sinceramente, para mí, no merece la pena hacerlo, salvo que te lleva a la Plaza de la Revolución, que está separada, al Vedado donde ves los grandes hoteles, entre ellos el «Cuba Libre», antiguo Hotel Hilton, donde Fidel se instaló el primer año para dirigir los destinos de Cuba y cambió su nombre por el actual. Te explican algunas cositas y dura 1:30h.

Hemos comido en …, te ofrecen insistentemente mojito, Cuba libre… para comer, así que cuando dices que quieres un agua, les sienta fatal, el agua vale 1,50 y el mojito te pueden cobrar 4 CUC y el ron añejo doble, que no lo suelen pedir los turistas, pues 1 CUC, más barato que el agua. El tipo de turismo que están creando, tipo mucho alcohol y jineteros/as se le va a ir de las manos y se volverá contra ellos, como ya ha pasado en algunos sitios de España.

Después de nuestro ultimo viaje en taxi hacia el aeropuerto, siempre excitante con gallinas cruzando la carretera, carros, caballos, camiones de transporte de trabajadores… llegamos al aeropuerto y hemos gastado nuestro últimos 4 CUC en ron añejo… recuerda que la moneda cubana no tiene validez en ningún país y tienes que gastarla íntegramente o cambiarla en el aeropuerto.

Ahora empieza nuestro largo camino de regreso, ha sido un viaje muy variado, que tengo que reposar todavía pues ha habido momentos muy intensos y una lucha continua con el regateo y la sensación de que están exprimiendo, que hace que muchas veces te sientas utilizado, estafado y maltratado.

Conclusiones de mi viaje a Cuba

Me siento como un billete con patas: Se me han desmontado muchos esquemas de Cuba, muchos falsos mitos, me ha desilusionado en muchos aspectos y me he sentido como un billete con patas. Me llevo los momentos vividos con unas poquitas personas que no se acercaron a mí por dinero, pero el 99% de cubanos solo lo hicieron para pedirme dinero.

Bailar Salsa: Otro mito que se nos vino abajo, la gente en el Malecón, escucha música actual, reguetón y cosas de esas, pero si toca boleros con su guitarra, es solo para pedirte dinero y si es posible, engatusarte un poco más. Tampoco vimos bailar salsa.

Como somos muy salseros, y nos gusta bailar Rueda de Casino, salsa, bolero, merengue, bachata… nos damos cuenta que no hay prácticamente locales donde poder bailar, solo los preparados para el turista en los hoteles e incluso en las casas de la Música, en estos últimos se paga la entrada a 1 ó 2 Cuc, según el día, que es un precio muy alto para que puedan pagar los cubanos, así que solo encontrarás allí turistas y jineteros.

De una ciudad a otra en taxis: De una ciudad a otra fuimos en taxis compartidos con otra gente, así tomamos 4 taxis más uno oficial solo para nosotros. El precio y la calidad de los mismos depende de la fuerza que tengas en el regateo, que es bastante cansado pues también hemos regateado con los cocotaxis, con los bicitaxis, carro con caballo, entradas a los sitios, compra de cualquier cosa hasta en tiendas superoficiales…

de La Habana a Viñales … 20 cuc/ persona (italianos)
De Viñales a Cienfuegos… 35 cuc/persona (alemanes)
De Cienfuegos a Trinidad … 6 cuc/persona (periodistas españoles)
De Trinidad a Camagüey… 20 cuc/persona (franceses, brasileña)
De Camagüey a Cayó Coco… 110 cuc

Los taxis oficiales también se sacan su sueldo extra a tu costa, ellos trabajan para el gobierno, tienen unas tarifas oficiales y a final de mes perciben un sueldo que puede estar sobre los 100€ si les ha ido bien. ¿Dónde está la trampa? Por ejemplo, del aeropuerto a La Habana cuesta unos 20 Cuc, pero te dicen 30 o más dependiendo de la cara de pardillo que tengas o sí te ven poderío como a los americanos, esos 10cuc, se los quedan íntegros, a su bolsillo sin declararlo. Conocimos a una psicóloga que de su jubilación temprana por enfermedad, cobraba 10 cuc al mes… para que te hagas una idea de lo que suponen 10 cuc o dólares.

Los favores siempre valen dinero: Tienes que tener en cuenta que si te lo busca la casa, se lleva unos 5 cuc de comisión. También si los contratas con sus «comerciales» en la calle. Dicen que los cubanos son muy solidarios, yo no lo sé, simplemente nosotros nos hemos convertido en su entrada de dinero y cualquier cosa que les preguntas o te dicen dónde conseguirlo, se llevan su comisión. Así que evidentemente, cuánto más directo contactes, menos intermediarios pagas.

Las Entradas que te dan y te quitan: Otra cosa que nos daba rabia es que te vendían una entrada para el ballet o para un parque Nacional y luego te las quitaban enteras con insistencia y malos modos, con lo cual ya sabías que no quedaba constancia de ello y alguien se iba a repartir la ganancia. Que me timaran por la calle me parece mal, pero que me timaran los funcionarios de un teatro, o de un Parque Nacional, me parece muy fuerte. Y si hubiera pasado algo, ni siquiera hubiéramos tenido constancia de haber estado allí, pues no teníamos ni la entrada.

Abierto hasta el amanecer… No quiero dar muchas pistas del sitio para no meter a nadie en problemas… íbamos paseando después de cenar por una ciudad y vimos un museo abierto, enseguida nos invitaron a entrar… lo vimos, y nos comentó que lo abrían a deshora para sacarse un poco de dinero, que llevaba todo el día con un plato de arroz, que diéramos la voluntad… Esto ya era raro, pero además nos indicó un sitio bonito para tomar un mojito, e insistió en acompañarnos, salió del museo y nos acompañó dejándolo abierto de par en par y preocupados (nosotros) le comentamos… ¿pero cómo lo dejas solo? y dice, _ No pasa nada, la policia está enfrente y me lo vigila… o sea que, era ‘vox populi’ que los empleados lo abrían a deshora para sacarse un dinerillo.

Un ron añejo… En el sitio donde nos acompañó a tomar los mojitos nos dimos cuenta que el mojito valía unos 6 €, pero un ron añejo de «no sé cuantos años» valía 2€, así que pedímos el añejo. La chiquita-camarera se metió detrás de la barra, se agachó y sirvió a escondidas el supuesto ron añejo. Nosotros, a estas alturas del viaje, ya  mirábamos la escena divertidos… el ron estaba muy bueno, y sí, era añejo, lo que no sé es si tanto como ponía en la carta, ni si era de marca, pues la botella no la vimos, lo mismo lo compraban añejo a granel o lo «tomaban prestado de los hoteles», no te sé decir, pero es verídico y estas cosas son un sin parar.