Sala Abencerrajes

Llamada así por los gallardos caballeros de ilustre linaje que fueron alevosamente asesinados aquí. Muchos ponen en duda esta historia, pero nuestro humilde guía Mateo nos mostró el verdadero postigo de entrada por donde fueron introducidos uno a uno en el patio de los Leones, y la blanca fuente de mármol en el centro de la estancia, junto a la cual fueron decapitados.
Nos mostró asimismo unas grandes manchas rojizas en el pavimento, huellas de su sangre, que, según la popular creencia, no se podrán borrar nunca… y por la noche, con frecuencia, se oye un rumor apagado y confuso, semejante al que produce una multitud, y de cuando en cuando, un débil tintineo, como lejano rechinar de cadenas. Estos ruidos los hacen los espíritus de los Abencerrajes asesinados, que todas las noches rondan el lugar de su suplicio e invocan la venganza del Cielo para sus verdugos.

Los Cuentos de la Alhambra de Washington Irving