A Casa, de Saramago

José Saramago (Azinhaga, 1922-Tías, 2010) fue un escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués. Eligió Tías para vivir los 18 últimos años de su vida. Aquí escribió Ensayo sobre la Ceguera, un libro duro que trata el tema del comportamiento humano ante la pandemia de la ceguera blanca.
La visita merece la pena y te acerca a la figura de este gran escritor, fue toda una experiencia.

A Casa es su casa en el municipio de Tías. Es una visita guiada, con guía y audioguía y realmente me encantó, fue toda una experiencia, el guía nos acercó tanto a José Saramago y con tanto cariño y admiración que parecía que el propio Saramago iba a salir a saludarnos. Los relojes de la casa están parados y marcan la hora en que conoció a su esposa, Pilar del Río Sánchez.

La visita merece la pena y te acerca a la figura de este gran escritor, ha sido toda una experiencia.

Este gato estaba por la cocina, es una casa muy viva
En esta cocina, Saramago invitó a café portugués a grandes personajes y amigos como Bertolucci, Juan Goytisolo, José Luis Sampedro, Marisa Paredes, Pedro Almodóvar, José Luis Rodríguez Zapatero, Santiago Carrillo, Baltasar Garzón… y a nosotros… y también a muchos admiradores anónimos que se acercaban hasta su casa para saludarlo. Desde la cocina se divisa el jardín…
Saramago plantó arboles queridos… palmeras y pinos canarios, un granado de Granada, un membrillero homenaje a Antonio López, que trató de atrapar la luz sobre un membrillo y otro para Víctor Erice, que filmó “El sol del membrillo”, olivos portugueses y otros andaluces…
… parece como si Saramago hubiera querido plantar recuerdos… o sus raíces… lo que convierte su jardín en mágico y personal… Saramago se sentaba en un sillón bajo un árbol y contemplaba el mar, la isla de Fuerteventura enfrente… luego iba a su despacho y escribía… toda la visita es emocionante.
Antes de tener esta «pequeña» biblioteca, los libros estaban por toda la casa o guardados como podían, Pilar del Río comentaba que le costaba menos ir a la tienda y comprar de nuevo el libro que necesitaba, que buscarlo. Consiguieron un terreno adyacente y construyeron esta espectacular biblioteca bien distribuida y ordenada.
No es una biblioteca pública porque muchos de los libros contienen dedicatorias de sus amigos, o números de teléfono, o detalles privados. Como dijo Saramago… esta biblioteca no nació para guardar libros, sino para acoger personas… los libros hay que abrirlos con cuidado, porque tienen dentro al autor, con toda su sensibilidad, con todo lo que le ha hecho ser único e irrepetible.