Ibn Battuta: la pasión por el viaje

Entre 1325 y 1354, Ibn Battuta convirtió una peregrinación desde Tánger en una vida de viaje: del Magreb al Índico, de Delhi a China y de Al-Ándalus al Imperio de Mali. Este recorrido, narrado con mirada curiosa y detallista, muestra un mundo conectado por rutas comerciales, ciudades sagradas y hospitalidades inesperadas.

Escribió un libro que se conoce como la Rihla (en árabe, “El viaje”). Su título completo es: Tuḥfat an-Nuẓẓār fī Gharāʾib al-Amṣār wa ʿAjāʾib al-Asfār, que suele traducirse como “Regalo para quienes contemplan las maravillas de las ciudades y los prodigios de los viajes”.

En castellano se traduce simplemente como “La Rihla de Ibn Battuta”, menos mal, más sencillito.

Año 1325

Salida de Tánger (22 años)

En 1325, Ibn Battouta abandona la ciudad de Tánger con veintiún años y pone rumbo a La Meca para cumplir su peregrinación (hajj).

Túnez

El viaje de Ibn Battouta comienza con una primera estancia en Túnez. Al partir, cuenta con muy pocos medios, lo que lo empuja a una soledad dura. Aun así, gracias a la generosidad de la población local, que lo acoge y lo hospeda, recupera el ánimo y se siente capaz de continuar su camino.

1326

Egipto

En Egipto, entonces gobernado por los mamelucos, que aseguraban la protección de los lugares sagrados del Hiyaz y de Palestina, Ibn Battouta remonta el valle del Nilo para alcanzar el puerto de Aydhab (situado en la costa occidental del mar Rojo) y desde allí dirigirse a Yeda. En ese país descubre Alejandría y su faro, que contempla con admiración.

Palestina

Ibn Battouta atraviesa Gaza y Hebrón y llega a Jerusalén, donde su recorrido se vuelve abiertamente espiritual: se inicia en preceptos sufíes bajo la guía de uno de los discípulos del jeque Taj Eddin Rifai. Queda fascinado ante la Cúpula de la Roca, cuya belleza y arquitectura intenta describir con una precisión extrema.

Cúpula de la Roca

Es uno de los edificios más maravillosos, sólidos y extraordinarios por su forma. Observamos mucha belleza, y recibió su buena parte de todas las cosas maravillosas. Está situado en un lugar elevado en medio de la mezquita, y se accede a él por una escalera de mármol. Tiene cuatro puertas; su camino está pavimentado con mármol de una obra elegante. En cuanto a su interior: tanto por dentro como por fuera hay diversos tipos de pinturas, y un trabajo tan brillante que no podemos describirlo con precisión. La mayoría de estas cosas están cubiertas de oro, y la capilla brilla con luz y reluce como un relámpago. Nos asombra su belleza, pues el visitante no puede describirla correctamente. En el centro de la capilla vemos la piedra noble que se menciona en las tradiciones; y sabemos que el profeta subió desde allí al Cielo.

Siria

El camino que lo conduce a La Meca lo obliga a atravesar Siria. Allí comienza su carrera como erudito en varias disciplinas, lo que le permite adquirir un dominio real de los saberes religiosos y teológicos. Queda cautivado por los jardines verdes de Damasco y compone sobre ellos un retrato especialmente poético.

Medina

La primera etapa de la peregrinación de Ibn Battouta es Medina. En ella se recoge en la tumba del profeta Mahoma y relata las distintas fases que conformaron la renovación de la mezquita. También visita los lugares que el profeta habría frecuentado antes de emprender el camino hacia La Meca.

La Meca

La Meca constituye un punto de anclaje para Ibn Battouta. Su vida gira alrededor de esta ciudad durante varios años. En su primera peregrinación permanece allí casi un mes. Sus cuatro peregrinaciones le permiten consolidar su reputación como hombre de ciencia y saber. En sus relatos describe la belleza de la Kaaba, que lo impresionó profundamente.

1326–1327 (entre peregrinaciones)

Irak

El año que separa la peregrinación de 1326 de la de 1327 es especialmente rico en desplazamientos para Ibn Battouta. En Irak visita Bagdad, Tabriz, Mosul y Mardin antes de regresar a La Meca. En su descripción de Bagdad relata grandes destrucciones y deplora el estado en que se encuentra la ciudad, símbolo del poder califal en la época en que la visita.

1327

Persia

En la tierra de Ur llega a Isfahán. Tras una estancia de catorce días, en abril o mayo de 1327, recibe el kulah, el gorro de los sufíes de la orden Suhrawardi. El texto precisa que este hecho no corresponde necesariamente a una iniciación formal, pero sí le permite ampliar el campo de sus referencias.

1331

Yemen

A la edad de veintiséis años, Ibn Battouta decide ir a Yemen. Cruza distintas ciudades, como Zabid, Gibla, Taiz, Saná y Adén, y va anotando sus observaciones en sus cuadernos.

Somalia

La ciudad de Mogadiscio (Maqdachaw) estaba considerada como uno de los centros económicos más importantes del continente africano. Ibn Battouta se detiene allí durante un tiempo y describe sus prácticas comerciales. El comercio de algodón tejido era entonces muy próspero y se exportaba a numerosos países, entre ellos Egipto, Arabia y el golfo Pérsico.

Tanzania

Ibn Battouta recorre la costa suajili y llega al sultanato de Kilwa, situado en Tanzania. Explica que su emplazamiento geográfico privilegiado lo convertía en un objetivo muy codiciado. Describe esta ciudad como una de las más bellas que visitó en todo su recorrido.

Kenia

En 1331 Ibn Battouta llega a Mombasa (Manbaça), una ciudad portuaria situada en la costa sur de Kenia. Observa la cultura local y habla de hábitos alimenticios, además de ritos y prácticas religiosas. Describe también una gran isla con una gran variedad de árboles frutales y una población virtuosa y devota, que sigue rigurosamente las enseñanzas de la escuela chafií.

Omán

Ibn Battouta describe Omán como un país de abundancia. Habla de la ciudad de Dhofar y menciona cultivos como plátanos, cocos y betel. Indica que viaja después hacia Hadramaut y menciona el incienso (assa louban). Continúa por la costa hasta Qalhat, donde el rey local lo recibe con hospitalidad. Añade una descripción de la ciudad y de su fortaleza, y alude a su vida económica y marítima.

1332

Asia Menor

Tras la peregrinación del año 1332, de camino hacia la India, Ibn Battouta cruza el mar Rojo desde Yeda y vuelve a El Cairo. Después embarca en un navío genovés hacia Anatolia (Asia Menor). Describe un territorio cosmopolita y acogedor y afirma que es “uno de los lugares más bellos del mundo”. Relata cómo es recibido por distintos emires y se detiene en la hospitalidad de hermandades locales. También menciona a los otomanos, cuando su imperio aún estaba en una fase inicial.

Santa Sofía “Hagia Aya Sofia”

El exterior del edificio era magnífico. La arquitectura era asombrosa, así como la enorme cúpula en la parte superior de la estructura. Visité los hermosos jardines del edificio, pero desde la entrada. Me informaron de que tenía que arrodillarme ante la cruz antes de entrar. Por supuesto, siendo musulmán, me negué a hacerlo y no se me permitió entrar. Desde fuera, el interior debía de haber sido hermoso, pero del mismo modo que las mezquitas tienen sus propias costumbres que deben seguirse, también las tienen las iglesias, y no hice más preguntas.

1333

India

Ibn Battouta se dirige a la India, donde gana dinero y reputación gracias al saber acumulado durante sus viajes. En Delhi se encuentra con el soberano Mohammed Bin Tughluk, quien lo nombra cadí (juez) según el rito malikí y lo instala en su corte. Tras un breve período de desgracia, el sultán le encarga una misión: una embajada hacia China. Pero el barco naufraga. Ibn Battouta sobrevive, aunque queda arruinado, y se declara aterrorizado ante la idea de volver junto al sultán. Por ello abandona el territorio y continúa buscando nuevos horizontes.

1342

Maldivas

Mientras busca protectores tras su desventura en la India, Ibn Battouta llega a las Maldivas, donde la familia real lo contrata con el título de “juez” (cadí) malikí. Sus competencias en derecho musulmán son muy apreciadas en este territorio recién convertido al islam. Sin embargo, tras numerosos enfrentamientos con la población local, se ve obligado a abandonar el territorio después de una estancia de nueve meses.

1346

China

Tras dejar las Maldivas, Ibn Battouta llega a China y desembarca en Zaytoun. Describe un país próspero y se fija en técnicas y artes como la porcelana, la seda y el dibujo. Señala que China es un país seguro para los viajeros. En el ámbito comercial, subraya el uso del papel moneda (en lugar de oro y plata) y comenta la organización de transacciones y mercados. Recorre varias grandes ciudades, se encuentra con comunidades musulmanas y, antes de partir, expresa que siente nostalgia de su tierra.

1349

Andalucía

De regreso, Ibn Battouta decide ir a Andalucía. Quería participar en la defensa de Gibraltar, amenazado por el rey Alfonso XI de Castilla y León. La muerte del monarca por la Peste Negra frena esos proyectos. El texto añade que los andalusíes, incapaces de gestionar por sí solos sus dominios frente a la amenaza castellana, optan por ceder parte del territorio a los meriníes a cambio de protección.

1352

Imperio de Malí

Ibn Battouta es designado por el sultán meriní Abu Inan para conducir una embajada al Imperio de Malí. Se indica que se ignoran los motivos exactos de esta misión, pero se sugiere que probablemente fue por razones comerciales. Tras cruzar el Sáhara llega a la capital del imperio, de la que conserva un mal recuerdo, y señala especialmente el trato recibido, vinculándolo al comportamiento poco acogedor del mansa Suleyman.

1354

Fez

Ibn Battouta es finalmente llamado a la corte de Fez. Con la ayuda de Ibn Juzayy pasa dos años escribiendo sus memorias. Después se pierde su rastro, aunque el panel indica que existen varias hipótesis; la más conocida sostiene que habría ejercido como cadí (juez) al servicio del sultán Abu Inan hasta su muerte.