Isla de Santorini

Categoría: islas

Playas en la isla de Santorini

Casi todas las playas de la isla de Santorini están a la otra parte de la caldera y son de roca volcánica en lugar de arena. Eso hace que unas sean rojas, negras, blancas. También encontrarás muchas calitas para bañarte.

Kokkini Paralia o playa Roja:

Es una playa de lava roja me gustó porque es diferente, el acceso es bastante incómodo, hay que bajar andando desde donde está tomada la foto, pero es muy bonita y el mar estaba apacible. Está cerca de Akrotiri. Cuando estuvimos en Santorini, el yacimiento de Akrotiri estaba cerrado por remodelaciones, nos quedamos con las ganas, creo que es digno de ver.

Playa de Kamari:

Kamari es el pueblo más turístico de Santorini, con más bares, tabernas, tiendas, etc. Tiene un largo paseo marítimo y la arena es negra volcánica. Nuestro hotel estaba en esta playa pero la próxima vez que vaya iré a Oia aunque sea la parte de los acantilados, es mucho más encantadora. Además, abajo de Oia, donde paran los burritos que suben al pueblo, hay un puerto, el Puerto de Ormós, que el agua está impresionantemente transparente, el paseo en barco hasta Nea Kameni te deja allí para que luego veas atardecer en Oia y el baño es una maravilla.

Playa de Perissa y Perivolos:

Estas dos playas están unidas. Son las playas más largas junto a Kamari, también con muchas tabernas y tiendas pero más tranquila que Kamari. Perivolos tiene mucha marcha nocturna.

Playa Vlichada Marine:

Es una playa seminudista al sur de Santorini. Hay viviendas trogloditas. En esta playa hay muchos navegantes y yates. Es una de las playas más bonitas con rocas blancas talladas por el viento.

Playa Monolithos:

Es la única de arena de toda la isla, pero porque es artificial.

Playa Columbus:

Es una playa nudista no muy frecuentada.

Playa Blanca:

Cerca de la playa Roja.

Ver las playas de Santorini en el mapa de Google

Paseo fotográfico por la isla de Santorini

Santorini es la joya de las Islas Cícladas, es diferente a todo lo que puedas imaginar. Un pequeño archipiélago circular formado por islas volcánicas. Las pueblos más importantes son: Fira, Imerovigli y Oia.
Llegada a Santorini al Puerto de Athinios. Sabía que era bonita pero no imaginé que podía serlo tanto. La tripulación pedía al pasaje que se preparara para dejar el barco y todos seguíamos embelesados mirando la llegada.
Fira es la capital al borde de un acantilado de unos 300 m. Al Puerto Viejo se baja en teleférico o en burro o bajas 600 escalones.
Nos alojamos en Kamari en el lado de la isla donde están las playas, al otro son acantilados que dan a la Caldera, es decir al cráter hundido del volcán.
Hubiera preferido un alojamiento en Oia,más bonito,más marcha… más atardeceres. Alquilamos un coche para recorrer la isla.
La excursión en velero, fue lo que más nos gustó, subir al cráter en la isla Nea Kameni y acabar el día en Oia viendo el atardecer. Nea Kameni, ‘nueva quemada’ es la isla donde se encuentran 6 cráteres del volcán.
Nea Kameni está enfrente de Santorini, llegamos en velero. La subida a la cima es algo dura por el calor, hay que llevar agua. Los paisajes y la explicación de nuestra guía fueron geniales.
La isla Nea Kameni (el volcán) es un espacio protegido, es piedra volcánica, aunque turistas con poca cabeza siguen cogiendo piedrecitas para llevarlas de souvenirs a sus países… y así han desaparecido varias toneladas de piedras.
Dicen que Santorini se creó a partir de una bola de tierra de Líbia. En realidad se formó por los movimientos geológicos y la actividad de los volcanes. Era un gran cono de volcán y se llamaba Stronguili (redonda).
La parte de fuera de Santorini, es un valle que baja suave hasta el mar formando las playas, de guijarros volcánicos, rojos, negros, blancos, etc. En este valle se cultiva un vino muy especial por las propiedades volcánicas de la tierra, sobre todo un vino blanco de gran calidad.
Por las explosiones volcánicas, el cráter se hundió y quedó la media luna que es Santorini y trozos de cono que son las islas de Palea Kameni (Vieja Quemada), Nea Kameni (Nueva Quemada), Aspronisi (Isla Blanca) y Thirassia.
Las primeras civilizaciones datan del 2000 a.C. pero luego se vieron interrumpidas alrededor del 1500 a.C. por una erupción que acabó con el pueblo Minoico, del que quedan los restos de Akrotiri. Después de muchos siglos deshabitada, vinieron los fenicios que la llamaron Kallisti (hermosísima).
Luego vinieron los Dorios que la llamaron Thira y en el s. XII, los cruzados venecianos que le dieron el nombre de Santorini en honor a Santa Irene, patrona y protectora de los navegantes.
De esta isla pasamos a Palea Kameni (vieja quemada), allí están los manantiales sulfurosos, aguas termales, rojas por el hierro que contienen y opacas pero muy calentitas.
Te tiras del barco y nadas hasta encontrarlas, 100 m. o así. Te encuentras alguna medusa en el camino, eso sí.
El velero sigue su excursión y te lleva a la isla de Thirassia, si subes la escalerita en zig-zag llegas al pueblo de Manolas, pero nosotros optamos como comer en «El Molino» una de las muchas tabernas que hay en tan pequeño puerto.
Lena es nuestra guía en el velero, una griega menudita y ágil que habla perfectamente español, francés, italiano, inglés… hasta 8 idiomas y te hace disfrutar con sus historias. ¡Es genial!
Es paradisíaco… la comida, los niños cogiendo pulpos y erizos, el paisaje…
… la trasparencia del agua, la luz…
El velero nos dejó en el puerto Ormós, allí abajo y aprovechamos para disfrutar de las aguas trasparentes, llevamos nuestras gafas de bucear… una gozada de baño.
La Aldea de Oia está arriba de la montaña, vamos a subir andando…
Los burros y mulos te suben por 3€ pero nos dio pena, pobrecitos todo el día igual subiendo cargados y bajando en vez de estar trotando feliz por ahí… y preferimos hacerlo andando… ¡por todos los dioses del Olimpo!, ¡¡cómo estaba el camino!! de los cientos de burros que suben al día por allí.
¡Lo conseguimos! hemos llegado a la Aldea de Oia y a tiempo para ver el atardecer, el más bonito de la isla.
Las calles de Oia (se lee Ia o Ea) se van llenado de un torrente de gente que busca cualquier piedra, tejado o muro para ver la puesta de sol, famosa en todo el mundo por su belleza.
Es una riada difícil de explicar tratándose de un pueblo pequeño de calles estrechas por donde no pasan los coches ¡menos mal!.
Sus casas, tholos, con sus techos abovedados y desprendidas por el acantilado están pintadas de diferentes colores, creándose unos contrastes espectaculares durante la puesta de sol.
Aqui se puede encontrar una artesanía selecta, las tiendas son muy bonitas y se nota que sus dueños son artistas de todo el mundo que han venido a parar a este pequeño pueblo por su belleza.
Vamos a ver la puesta de sol en Oia desde las ruinas del Castillo veneciano, apenas queda ya sitio y falta más de una hora para que suceda.
La gente viene muy preparada y aprovechan para tomar algo mientras esperan el momento… seguramente hay muchas puestas de sol bellísimas en el mundo, lo que si es cierto es que la de Oia también lo es.
Hay un sentimiento especial de belleza que nos recorre, la luz de las islas, los colores de estas casas excavadas en la montaña, el respeto de la gente ante el sol… como algo… ancestral…
Amanece un nuevo día. Detrás, Fira, capital y centro económico de la isla.
Tiene una impresionante vista sobre el volcán desde lo alto de la Caldera. Sus casas son las típicas de los acantilados de Santorini, excavadas unas encima de otras.
Al fondo vemos la caldera cubierta de agua y la isla volcánica que visitamos Nea Kameni ‘nueva quemada’.
Abajo está el Puerto Viejo, desde Fira se puede bajar en teleférico, burro-taxi (da pena) o por una escalera de 600 escalones que bajan serpeteando hasta el puerto.
Al fondo la caldera del volcán.
Abajo también hay un palacete excavado en la pared y viviendas trogloditas. Al fondo la catedral católica.
En Fira: La Catedral de San Juan Bautista​ o simplemente Catedral de Santorini. El edificio es de estilo barroco y se combinan los colores azul gris y crema.
La iglesia fue construida en 1823 y fue completamente restaurada y reconstruida en 1970, después del terremoto de 1956.
El azul de las casas que se asoman al acantilado, el azul del mar, el cielo azul, ventanas azules sobre azules muros crean una paleta de pintor llena de mil matices… de azul.
Santorini tiene forma de luna menguante, de croissant, y en la punta está Oia… y unos acantilados de 300 m. A esa piscina azul que ves ahí abajo, voy yo muchas veces a lo largo del año… con la imaginación.
Cuando hace mucho calor, suelo ponerme esta foto de fondo de pantalla mientras trabajo… para refrescame… me encanta.
Abajo el puerto de Ormós donde nos bañamos ayer antes de subir por la montaña andando hasta Oia… Ja Ja… en esta foto se ve bien lo que subimos…puff.
La calle central de Oia es toda de mármol y hay ¡90 iglesias! y en toda la isla unas 500.
Casas amontonadas, unas encima de otras, colgando de los precipicios y con un encanto tan grande… que acabará con esta isla por masificación turística.

Elige una taberna con vistas y no tengas prisa, tómate algo despacio y… disfruta.

Grecia, iglesia en Santorini

Kokkini Paralia o playa roja: Es una playa de lava roja me gustó porque es diferente, el acceso es bastante incómodo, hay que bajar andando desde donde está tomada la foto, pero es muy bonita y el mar estaba apacible.