Tánger: paseando por la kasbah

Hoy llueve… toca ver los Museos de la Kasbah: El de Ibn Battuta en la plaza del Tabor , y en la Plaza de la Kasbah, el Arqueológico y el de Pintura Contemporánea. Los tres nos han gustado mucho.

La Medina era la parte alta de la ciudad y está amurallada. Dividida en 6 barrios, el lienzo de la muralla tiene unas 10 puertas… y alguna más abierta posteriormente.

  1. La Kasbah: Está en la parte más alta y albergaba el palacio del sultán y edificios administrativos.
  2. Yenan Kaptan: Calles estrechas y sinuosas, encantadoras y cuidadas… camina y no te preocupes, hagas lo que hagas, te vas a perder. No pasa nada, por algún sitio saldrás.
  3. Dar Baroud: Cerca del puerto, y su nombre hace referencia a la antigua «casa de la pólvora».
  4. Ued Ahardan: Histórica plaza interior llena de cafeterías, tiendas y vida, tradicionalmente un centro de intercambio comercial.
  5. Beni Ider: Por aquí está la Legación Americana y la famosa calle Siaghine, y en una de sus bocacalles, el Barrio Judío (Mellah) conocido por sus joyeros y sus callejuelas estrechas y tradicionales y alguna Sinagoga.

Día 2: Llueve toca Museos

Tomamos un «frugal desayuno» puesto con todo detalle y rodeado de toda esta decoración llena de color y  objetos curiosos.

Salimos por las blancas callejuelas de nuestro Dar (casa) y llegamos a la Plaza del Tabor donde está el Museo dedicado al viajero Ibn Batuta, visionario, empujó las fronteras de su época recorriendo el mundo en busca de descubrimientos y nuevas perspectivas.

El bastión Borj Ben Amar

Borj Ben Amar es un antiguo bastión defensivo de la Kasbah de Tánger, junto a Bab Kasbah, que protegía la entrada de la medina y vigilaba el mar y los caminos. Hoy ha sido restaurado como espacio cultural. La Kasbah se alza en la parte más estratégica del borde de la meseta del Marshan, dominando la medina, el puerto y el Estrecho.
La disposición de la ciudad es clara: arriba está Marshan, en su borde la Kasbah, debajo la medina en descenso, y al pie la zona portuaria.

Memorial Ibn Batouta

En la fortaleza Borj Na’am encontramos el Centro de interpretación Memorial Ibn Batouta. Borj Na’am significa bastión de las Avestruces, pues aquí tenían avestruces encerradas.

Su finalidad era defender la ciudad de los ataques que venían del Estrecho. Probablemente data del siglo XVIII. Antes de su rehabilitación era la «Gota de Leche» que ofrecía alimento a los bebés de madres que no podían alimentarlos.

En 1.880 instalaron aquí dos de los famosos cañones Armstrong de 20 toneladas traídos desde Gibraltar. Su torre, una vieja estación meteorológica, es hoy un símbolo de la silueta de la ciudad pues es visible desde cualquier lugar. En el Museo hay varias salas con paneles históricos, objetos y vídeos sobre los viajes de Ibn Batuta.

En la parte de la terraza, hay un pequeño edificio y dentro una exposición de fotografías muy especiales hechas por Monsieur G., un artista visionario cuyo trabajo une la fotografía contemporánea con la inteligencia artificial. Con textos muy inspirados acompañando las fotos.

Me encantó especialmente, muy mágica y con una gran sensibilidad.

Seguimos cerca de la muralla por Rue Riad Sultan, hasta llegar a la Plaza de la Kasbah o del Mechuar. Hay una puerta que da al mar (es nueva), con unas vistas extraordinarias de toda la costa de Tánger y enfrente España.

La kasbah tiene 4 puertas: La de entrada con el mismo nombre Bab Kasbah por donde entramos ayer con el taxi, y en esta plaza hay 3 más. Bab Haha que va a parar al barrio Dar Baroud, menos turístico y con Riads, es la zona de la «casa de la pólvora», allí vimos la mítica casa de la millonaria Barbara Hutton, apodada en el siglo pasado como la Reina de Medina. Bab el-Assa, conecta la Kasbah con el borde entre los barrios de Jnan Kaptan y Dar Baroud y la más moderna Bab Al Bahr (Puerta del Mar), la que da a una terraza con vistas al puerto y al Estrecho.

Museo de las Culturas Mediterráneas

El Museo de la Kasbah está instalado dentro del antiguo palacio del sultán Dar el-Makhzen, en lo alto de la Kasbah. Está bien para entender de un vistazo las capas de historia de la ciudad: piezas arqueológicas, objetos tradicionales y salas sobre influencias mediterráneas. Me gustó mucho el mosaico de Volúbilis y un adonis.
El edificio es muy bonito con sus patios, azulejos, madera tallada, jardines con encanto, plantas, sombra, agua… una “fortaleza con calma” a dos pasos del bullicio de la medina.

El Dar el-Makhzen de la Kasbah era, sobre todo, el centro de poder de la ciudad, la residencia del gobernador y servía como residencia real cuando el sultán estaba de visita. Hasán I estuvo aquí en 1889.

Museo de Arte Contemporáneo

El Museo ocupa la antigua prisión de la Kasbah y funcionó como prisión civil hasta los años 70. Un curioso contraste, muros gruesos, bóvedas, pasillos y “celdas” convertidas en espacios expositivos para dar libertad al arte. Tiene pocos huecos de luz, era una cárcel, claro… lo que da un ambiente extraño. Se inauguró a finales de 2021 y nació con la idea de ser un espacio vivo de exposiciones y programación cultural, con foco en artistas y escena del norte de Marruecos. Está realmente bonito.

Restaurantes de pescado en la zona del puerto

Saliendo por Bab Bhar, al lado del mirador con vistas a la bahía, hay unas escaleras que unen la kasbah con la zona portuaria de Tánger. Es un atajo interesante, bajas de la zona silenciosa del barrio alto al ambiente del puerto, donde se encuentran los restaurantes de pescado. Yo creo que todos son similares, aquí sí que agobian un poco para que entres… nosotros fuimos a Dos passos y Dos mares, todo muy bueno, muy bien frito y muy barato.

Hemos vuelto a nuestro Dar en taxi y ahora saldremos a pasear por el Centro.

El Zoco Grande

Salimos de la kasbah por la puerta que siempre está vigilada para que solo pasen taxis y vecinos. Bajamos la empinada cuesta de la kasbah y llegamos al Zoco Grande. Cuando yo vivía aquí, en esta plaza estaban los puestos de alimentación, los aguadores…, ahora en torno al Zoco Grande, la actividad comercial continúa en los pasillos y mercados cubiertos de la medina, donde aún se venden aceitunas, especias, conservas, frutas, carne o pescado. El viejo zoco no murió, se metió bajo techo y por las calles de alrededor.

La ciudad moderna

Subimos por la Rue de la Liberté que adoptó su nombre al comienzo de la independencia marroquí, en 1956, como símbolo del nuevo tiempo político. Pasamos por el Bazar Tindouf si te gustan las cosas antiguas y por el mítico Hotel Minzah, uno de los grandes iconos del Tánger internacional: elegante, histórico y lleno de ecos literarios, diplomáticos y viajeros ilustres… como nosotros, que iremos mañana 😜.

El Boulevard Pasteur y su Mirador

Llegamos al Boulevard Pasteur, la arteria principal de Tánger. Desde su mirador, la vista desciende en capas hacia el corazón histórico de Tánger. En primer término aparecen los jardines y la ladera salpicada de antiguas villas; al fondo se reconocen las murallas de la Kasbah y la medina alta, abiertas hacia el puerto y el Estrecho. En medio, una casa de tejado a cuatro aguas recuerda ese Tánger elegante y residencial de comienzos del siglo XX, suspendido entre la ciudad nueva y la ciudad vieja. Tánger lo tiene todo, jardín, piedra, mar y frontera.

Cena por el Zoco Chico

Deshacemos nuestros pasos hacia el Zoco Chico, la Rue Siaghine, la Gran Mezquita de Tánger y encontramos un sitio encantador, el restaurante Kebdani. Uish!! no tenemos casi Dirhams y no aceptan tarjeta 🤦🏻‍♀️… bueno… nos han dicho que podemos pagar en Euros. Normalmente te hacen el cambio fácil, 1€, 10 Dirhams, pero le hemos hecho el cambio con la calculadora y nos lo han aceptado. Todo recomendable, agradables y bueno.

Las vistas del puerto de noche

Disfrutando del ambiente que hay por aquí vamos volviendo despacio a Dar.

Nos asomamos a una terraza porticada sobre la medina, junto a Bab Dar Dbagh, una puerta abierta a las luces del puerto y al perfil nocturno de Tánger. Pasamos por delante de la Gran Mezquita… las tiendas están abiertas… pero nosotros… vamos a cerrar ya.

Buenas noches, desde este cálido alojamiento con vistas que hemos encontrado en el corazón de Tánger.

Mapa de Google de la ruta el día 2