Melilla

Melilla es mi tierra. Una ciudad española situada en el norte de África, pequeña, luminosa y abierta al Mediterráneo. Sus murallas, sus edificios modernistas, sus playas y la mezcla de culturas le dan un carácter muy particular. Pero este recorrido no habla solo de monumentos: también pasa por lugares ligados a mi infancia y a la historia de mi familia.

Melilla es España 18 años antes de que se incorporara el reino de Navarra, 172 años antes de que el Rosellón fuera francés, 279 años antes de que existieran los Estados Unidos de América y 460 años antes de que se constituyera Marruecos como país independiente en 1956.

Melilla la Vieja, el origen de la ciudad

Para pasar esta puerta, transformad el atavío, // Para atravesar las calles, dominad todos los gritos,
Para comprender su altura, asomaos al vacío. // Envolviendo la mirada en algodón y sigilo,
Melilla la Vieja duerme, estacionada en los siglos…

Estos versos pueden leerse en una inscripción situada en la Puerta de la Marina, una de las entradas a Melilla la Vieja. Siempre me gustaron desde pequeñita. A esta zona también la llamábamos «El Pueblo», quizá porque sus callejuelas recuerdan a las de cualquier pueblo de España. Aquí nació mi abuela y se crió mi madre.

Melilla la Vieja es un conjunto fortificado formado por cuatro recintos comunicados entre sí. Sus murallas, puertas, fosos y edificios se fueron construyendo y transformando a lo largo de varios siglos, desde comienzos del siglo XVI.

Merece la pena pasear por la ciudad vieja sin prisas y, como sugieren los versos, con el ánimo quieto. La zona antigua de Melilla fue declarada conjunto histórico-artístico en 1953.

Vídeo Melilla desde el mar II




Las Cuevas del Conventico

Las Cuevas del Conventico se encuentran en la Muralla de la Cruz, dentro del Primer Recinto Fortificado de Melilla la Vieja. Aunque se ha relacionado su origen con una gruta natural que pudo utilizarse desde época fenicia, las galerías actuales fueron excavadas principalmente en el siglo XVIII.

Durante el sitio de Melilla de 1774-1775, las cuevas sirvieron de refugio para soldados y familias de la ciudad. También se utilizaron para guardar las imágenes de la cercana iglesia de la Purísima Concepción.

El conjunto está formado por un nivel cero, situado junto al mar, y tres niveles superiores. En el nivel cero se encuentra una gran cavidad abierta hacia la cala de Trápana, que se inunda durante los temporales fuertes de levante.

El primer nivel corresponde a la cueva principal, la más amplia, donde se celebraban oficios religiosos. El segundo está formado por pequeñas estancias con alacenas, repisas y elementos de cocina, lo que indica que sirvieron como vivienda, además de utilizarse para almacenar víveres. En el tercer nivel, las dependencias son más pequeñas y tienen pocas ventanas.

«En todos los asedios de Melilla tuvieron las cuevas suma importancia, prestando grandes servicios las numerosas que en su recinto existen, siendo en tiempos de paz locales destinados a almacenar víveres, efectos, etc., y por excepción a albergues de personas; llegado aquel caso se dedicaban en gran parte a este último servicio, sin lo que las víctimas, sobre todo la población civil, hubieran sido mucho más numerosas».
El historiador D. Gabriel de Morales en su libro «Efemérides y Curiosidades»



Los aljibes

Los aljibes fueron mandados construir por Carlos I —Carlos V como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico— y se terminaron en 1571. El escudo imperial que se encuentra allí recuerda la vinculación del monarca con estas obras. Tienen cuatro entradas: dos corresponden a los depósitos y las otras dos a los filtros, de menor profundidad.

El agua de lluvia se recogía en los tejados de las casas, pasaba a los filtros y después se almacenaba en los aljibes. Las marcas horizontales permitían conocer la cantidad de agua acumulada.

En 1746, J. Antonio de Estrada los describió así:

«Los aljibes baxo de la Plaza del Gobernador son los mejores que hasta ahora se han visto en primor, firmeza y arte… hacen el agua clara, delgada y fresca».

Cada uno de los dos depósitos tenía capacidad para almacenar 572 metros cúbicos de agua. Fueron clausurados en 1947. Mi abuela vivía en esta zona de El Pueblo y se crio bebiendo el agua que guardaban estos aljibes.



Otros lugares de Melilla la Vieja

Artículo: La Iglesia de la Purísima Concepción
Artículo: Los Almacenes de Melilla la Vieja
Artículo: Los gigantes de la ciudadela